TEXAPEL, 78 años de tradición e innovación

TEXAPEL, 78 años de tradición e innovación

febrero 5, 2019 Desactivado Por inqualitas

Tradición e innovación en la industria química dedicada al cuero

Redacción inQualitas

TEXAPEL

Un trabajo continuado de 78 años en la Industria Química se condensan hoy en la práctica diaria de TEXAPEL. Se trata de una empresa de cuño familiar que ha sabido mantenerse activa en unos años extraordinariamente difíciles para su sector específico de actividad, y que es hoy capaz de internacionalizarse, con sus propios medios, en un contexto de gran complejidad.

El origen

En 1942, el ingeniero químico Prudencio Argüelles Montero (1905 – 1990) inició su aventura empresarial en unos locales industriales de la calle Decano Bahí, en la ciudad de Barcelona. Eran tiempos difíciles en la España de la postguerra. Con escasos medios y una férrea fuerza de voluntad, Prudencio comenzó a desarrollar preparaciones lubricantes dirigidas al sector del metal (Taladrinas) y al sector de hilatura de lana y fibras duras y recuperadas (Ensimajes).

Inicios de la empresa.
Inicios de la empresa. En el exterior, cargando el producto para su distribución, y en el interior de la fábrica, vigilando el proceso.

La misión de esos compuestos, comercializados bajo la marca AMIDOL era facilitar el proceso fabril, mejorando el rendimiento de la producción en “máquina”: menor tiempo de proceso, mejor conservación y mayor rendimiento y duración de la vida activa de los equipos. La acogida de este trabajo entre el empresariado catalán permitió consolidar una posición en Cataluña y acceder a otras regiones del país.

A principios de la década de 1970, Prudencio Argüelles Montero abandona el sector del metal y establece una colaboración con una empresa química de Alemania. Se inicia, entonces, la elaboración de Productos Químicos auxiliares (destinados a la hilatura primaria y secundaria de fibras sintéticas), así como otro tipo de Productos Químicos auxiliares dirigidos al sector de la tintura y al acabado de artículos textiles. A principios de la década de 1970, fruto de la buena cooperación con el socio tecnológico alemán, se amplía la oferta y se comienzan a fabricar los primeros productos y/o preparaciones sintéticos (desengrasantes, detergentes, recurtientes, engrasantes y otros) destinados al sector de la piel y el curtido español. En 1974, tiene lugar el traslado de la fábrica al norte de la ciudad de Barcelona, en el Polígono Industrial del Besós.

Al año siguiente, en 1975, cuando su fundador cumple los 70 años, se inicia el proceso de sucesión en la empresa. Así, en 1979, se constituye la sociedad P. Argüelles S.A., y Prudencio Argüelles Miranda hijo (con 27 años de edad) se incorpora como Administrador, cargo que sigue ocupando en la actualidad. En 1983, se agrega al capital de la sociedad el socio tecnológico alemán, ampliándose la capacidad productiva de la planta y la línea de productos a ofrecer al mercado. Transcurrida algo más de una década, el socio alemán transmite su participación, siendo esta adquirida y amortizada por la propia empresa.

La evolución

El año 1994 también es decisivo en la evolución del negocio. Precisamente en aquellos años, a principios de la década de 1990, el sector textil en España experimenta un estancamiento (o paralización) en la inversión de bienes de equipo. A ello se suma el abandono de ciertas compañías extranjeras afincadas en nuestro país. En el sector nacional del cuero se observa también un proceso de traslado o cierre de la capacidad productiva, atribuible a diversas causas: medioambientales, tamaño, coste, dificultad para agruparse o ausencia de una política industrial, entre otros. Son los tiempos del auge de la globalización, del despegue de los países emergentes y de la consolidación económica europea, con el ECU, en 1995. Las consecuencias de éstos, y otros fenómenos adversos, para la industria manufacturera ligera española fueron nefastas. De hecho, hoy, se hila, teje, tinta, acaba y confecciona la tela, mayoritariamente, fuera del país; al igual que fuera también se curte, tinta, acaba y confecciona la peletería y el curtido. Este adelgazamiento progresivo e inexorable condenó, y condena, al sector textil y del cuero a una ausencia de peso específico propio en la economía productiva del país. Y, con ello, a la desaparición o reestructuración de algunas empresas del sector de la Química.

Almacenamiento dematerias primas.
Almacenamiento de materias primas.

¡Crisis igual a oportunidad predica la mentalidad asiática…! Precisamente en este contexto nace, en 1994, Texapel S. L. (acrónimo formado con las palabras textil y piel), con el reto de superar estos límites y abrir fronteras, más allá de España, exportando la línea de productos elaborada en Barcelona. Es entonces cuando Patricio Argüelles Miranda se pone al frente de la actividad comercial.

Dos reactores en laplanta de producción.
Dos reactores en la planta de producción.

TEXAPEL se orienta a cada país, a su idiosincrasia, costumbres y cultura, y detecta las necesidades en el ámbito del cuero. Gracias al esfuerzo del personal de la compañía y a las cooperaciones con empresas locales de otros países. Con un equipo reducido de personas, TEXAPEL ofrece productos con soluciones para conseguir un artículo de calidad, con una asistencia técnica personalizada y de calidad para el uso y aplicación en el proceso productivo. La toma de contacto, los viajes de prospección y, la activa participación del personal especializado de la empresa en las diferentes ferias internacionales les ha permitido consolidar su estrategia “país a país” y tejer, progresivamente, una red estable de distribuidores. A día de hoy, TEXAPEL está presente en más de veintitrés países. En el catálogo de la empresa se pueden consultar los detalles de las diversas marcas elaboradas por TEXAPEL en este periodo (DESLON, EDOLAN, ODINOIL, TEXFOAM, SEDASIL, RETALIN y SEDALON, entre otros).

Ya en el año 2004, P. Argüelles S.A. segrega la actividad industrial y la transmite en bloque a TEXAPEL. Se consolida, así, toda la actividad química en una sola empresa y ello se traduce en una mejora de la imagen internacional, dejando la marca añadida de fabricante a su identidad corporativa.

Desde el punto de vista empresarial se trata de una empresa mediana y muy especializada en un sector relativamente pequeño. En algunos nichos son relevantes. Tras dos décadas de esfuerzos su nombre tiene valor internacional, reconocido en 23 países, incluyendo India, Pakistán, China, Corea, Italia y Turquía, entre otros. Con recursos limitados se han concentrado especialmente en fabricar engrases, desengrasantes y recurtientes desde un enfoque de artesanía, constancia, calidad y servicio. A través del puerto de Barcelona, por vía marítima, se conectan con el exterior. TEXAPEL Tiene una imagen fuerte de marca y gozan de una buena reputación.

Otra vista de la planta de producción de TEXAPEL.
Otra vista de la planta de producción de TEXAPEL.

No hace transferencia tecnológica. Vende producto, no tecnología, prestando la adecuada asistencia técnica a sus distribuidores y usuarios finales, ya que no pueden renunciar a su konw-how. Concentran los esfuerzos en un solo ámbito, en lo que saben hacer mejor: un producto estable, con variantes y más de una aplicación. Como el mercado es cambiante y oscilante, es imprescindible crear vínculos con otras empresas similares a la suya que conozcan los mercados locales y que precisen del valor que ellos puedan añadir. Buscan una cooperación de confianza, con gente local, con empresas de su tamaño, que entiendan su lenguaje, salvando las distancias culturales.

A la izquierda, producción de la jornada a la espera del almacenamiento. A la derecha, almacén de producto acabado.
A la izquierda, producción de la jornada a la espera del almacenamiento. A la derecha, almacén de producto acabado.

Vocación industrial

A su oferta de cooperación técnica y comercial hacia la clientela, se une la clara vocación industrial de la empresa. En TEXAPEL se fabrica de forma atenta, sometiendo a controles los materiales que se reciben. La empresa dispone de una red de proveedores de confianza, y concentra sus esfuerzos en el control de proceso y formulación de las reacciones químicas.

En el laboratorio de la empresa, el equipo de I+D+i se esfuerza, a diario, en nuevas búsquedas y experimenta nuevas síntesis de adición —y su formulación— basadas en nuevos materiales. Los investigadores de la empresa emulan experimentalmente el proceso productivo del usuario sobre cada artículo, valorando finalmente los resultados obtenidos.

La Dirección de I+D+i trabaja en estrecha colaboración con la Dirección comercial, el personal de control de procesos y la Dirección de fábrica para asegurar la calidad y eficiencia hasta llegar al estándar garantizado de proceso productivo. Escoger el producto adecuado para ofrecer al mercado, elaborar la sistemática de proceso a seguir en planta, establecer mecanismos de control en los puntos críticos del proceso, forman parte de la rutina de trabajo para llegar a la etapa de pruebas industriales. Finalmente, las pruebas de producción se sistematizan en reactores de distinta capacidad y características (desde 1.000 hasta 16.000 litros de volumen)

Los procesos de fabricación son estables e incorporan controles estrictos del producto final, ya que se aseguran los parámetros de formación del personal y la seguridad en el trabajo. La identidad de TEXAPEL, como empresa, se vincula a la calidad, aquella que da la máxima satisfacción al usuario final. Desde las instalaciones de la empresa es relativamente sencillo entregar la mercancía en una gran variedad de países. Barcelona ofrece unas instalaciones portuarias y unos enlaces marítimos que permiten una entrega eficiente allí donde se requiera.

La mejor garantía de TEXAPEL frente a terceros consiste en someter periódicamente los procesos de trabajo (en todos los ámbitos), instalaciones, equipos, seguridad y medioambientales a auditorías externas por entidades homologadas. Y, por supuesto, se mantiene en vigor la licencia medioambiental de actividades industriales, la certificación ISO 14001 (relativa al compromiso medioambiental) y la certificación ISO 9001 (acerca de la Investigación, Desarrollo y Diseño del Producto).

En la actualidad, las instalaciones de TEXAPEL ocupan una superficie de 8.400 m2 de suelo industrial. La capacidad de producción estimada en planta, a tres turnos, se cifra entre 20.000 a 25.000 Tm anuales. Los parámetros económicos en los que se mueve la compañía se publican anualmente en el registro mercantil.

Vista general de las instalaciones de TEXAPEL.
Vista general de las instalaciones de TEXAPEL.

El futuro

La economía productiva se mueve a gran velocidad y la información que circula es cada vez más amplia, aunque a veces sea de escasa veracidad. Contemplar el futuro —a todas luces incierto— requiere gran amplitud de miras y un convencimiento pleno, como empresa, del rumbo a seguir.

El objetivo más inmediato de los dirigentes de la empresa es progresar en lo que en TEXAPEL saben hacer, aumentando su presencia en el mundo. Crecer, en un mundo diverso y transaccional, implica abrirse a nuevas formas de cooperación con otras empresas, a otros productos y a otros mercados. Aprovechar la experiencia y reutilizar el saber acumulado en estas siete décadas es un punto de partida favorable para desarrollar otras alianzas. Una forma de resumir esta dinámica de superación de esta empresa en el contexto actual de crisis, pero también de esperanza, podría ser un conocido pensamiento de Albert Einstein: “En la crisis nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias. Quien supera la crisis se supera a sí mismo sin quedar ‘superado’”.

Más información:
www.texapel.net