Fomento de la Calidad total en las empresas españolas

Fomento de la Calidad total en las empresas españolas

octubre 1, 2018 Desactivado Por inqualitas
Miguel Udaondo
Miguel Udaondo
Presidente de AEC (Asociación Española para la Calidad)
La calidad en lo público no debería diferenciarse de la calidad empresarial

Miguel Udaondo Durán es ingeniero industrial por la Escuela Técnica Superior de Ingeniería del ICAI y master en Coaching Ejecutivo por Deusto Business School. Está certificado como Coach Profesional Senior, es auditor sociolaboral, psicografólogo, perito calígrafo y también ha estudiado Geografía e Historia por la UNED. Tiene una trayectoria profesional de más de cuarenta años ligada al mundo de la Gestión de la Calidad, en empresas como Airtel-Vodafone (director de Gestión de Calidad Corporativa), Bankinter (director de Gestión de Calidad) o Enresa (director de Calidad). Tras más de siete años como vicepresidente primero, en enero de 2014 era nombrado Presidente de la AEC, entidad a la que lleva vinculado más de treinta años.

Defínanos calidad, en qué consiste y cómo se llega a ella.
El concepto calidad, en lo que se refiere a su esencia, a su significado y a su alcance, ha evolucionado y sigue evolucionando. Cuando yo empecé a trabajar en calidad, a principios de los setenta del siglo pasado, sólo se hablaba de control y de ensayos. Fíjate qué diferencia con lo que hoy entendemos por calidad, que va desde la optimización de la gestión a lo que aquí llamamos “el territorio extendido de la calidad” que, además de los conceptos clásicos, cubre el medio ambiente, la prevención de riesgos, la responsabilidad social o la innovación. Todo ello sin olvidar la importancia estratégica que ha cobrado la experiencia cliente para toda aquella organización que quiera obtener el éxito en el mercado.
Hay evidentemente una calidad privada en las empresas, ¿pero también hay una calidad en lo público, y/o una “calidad-país”?
Claro que sí, aunque en realidad creo que se trata sencillamente de ver el mismo concepto desde distintos puntos de vista o con diferentes ópticas. La calidad en lo público no debería diferenciarse de la calidad empresarial. Eso sí, entendiendo por público lo que atañe al funcionamiento de las Administraciones Públicas, de cuya profesionalidad y buen hacer tenemos motivos para sentirnos más que orgullosos.
¿Podría resumirnos la trayectoria y los objetivos esenciales de la AEC?
En cuanto a la trayectoria, podemos situar nuestro origen en la década de los 50 cuando, en una visita técnica, el profesor norteamericano Paul W. Clifford recomendaba la creación de una Asociación Española para el Control de la Calidad a imagen y semejanza de la que existía en Estados Unidos. Esta idea coincidía con el planteamiento de un grupo de profesionales entusiastas que rápidamente se pusieron manos a la obra y, en 1961, fundaron la AEC. En aquellos momentos, la ilusión, las ganas y el firme compromiso de iniciar en España actividades para un control de calidad y adaptarla así al resto del mundo, es el mismo espíritu que hoy nos impulsa a seguir avanzando y apostar por la innovación. De la experiencia que supone el contacto directo con el tejido empresarial, y tal y como he comentado anteriormente, hemos comprobado que el ámbito de la calidad tradicional es considerado ahora como un territorio que se extiende a las nuevas necesidades que conllevan otros campos. Y lo bueno es que la AEC sigue estando ahí: en primera línea de combate en todos estos frentes.
¿Por qué se ha sumado usted a la AEC y ha asumido la principal responsabilidad en su dirección?
Llevo vinculado a la Asociación más de treinta años. Hasta mi nombramiento como presidente de la entidad, había sido vicepresidente primero, lo que me ha permitido conocer de cerca y participar en la transformación estratégica que la AEC venía llevando a cabo en los últimos años. Debemos conseguir que la calidad, con este nuevo alcance al que me refería, recupere la importancia y el peso que debe tener en las empresas y en la sociedad en general. Máxime en estos momentos, después de haber superado el punto de inflexión de la crisis: o todo se apoya en el “buen hacer” que representa la calidad o no llegaremos a consolidar la recuperación económica y social que tanto necesitamos.
De esta manera, mi segundo reto es conseguir que las personas que la representan y luchan por mejorarla vuelvan a tener el prestigio que les corresponde por su labor. Bien es cierto que, al hablar del territorio extendido de la calidad, es posible que, en vez de “directores de calidad”, ahora se les llame de otra manera, pero eso es lo de menos. Lo importante es que tengamos claro el objetivo a alcanzar.
Y así llegamos a un tercer reto, consecuencia de los anteriores, que es consolidar a la AEC como la casa que acoge todo este mundo de competitividad, sostenibilidad y también de esfuerzo, ilusión y progreso. Un lugar donde se fomente el intercambio de ideas y de experiencias y que sea un lugar de encuentro y desarrollo personal y profesional. Esto es lo más fácil, porque la AEC siempre ha sido “la comunidad de referencia” por excelencia, una comunidad que tiene como misión ser “el motor de desarrollo de las personas, de la competitividad de las organizaciones y de la mejora de la sociedad”.
Ustedes están inmersos en un proceso de cambio interno y de impulso de áreas concretas. ¿Cuáles son los principales objetivos que quieren alcanzar?
En este momento estamos inmersos ¡y avanzando! en varios proyectos de enorme calado dentro de la dinámica de profunda transformación a la que nos hemos referido antes. Desde mi punto de vista, contemplándolos como proyectos, podríamos concretarlos en cinco líneas de actuación sobre los que se centra nuestra actividad principal. Son:
1.- Cultura de la Innovación, que ha tenido su lanzamiento en 2014.
2.- Experiencia de Cliente, que será un gran foco de nuestra actividad, imagino, en años sucesivos.
3.- Reforzar la Calidad trabajando en tres líneas: la primera, creando una gran Comunidad de la Calidad, que sea el faro que permita orientarnos a los que navegamos por este mar; la segunda, estrechando vínculos y acciones en el plano internacional y, la tercera, manteniendo y estimulando la actividad de los restantes aspectos transversales y sectoriales sobre los que vienen trabajando nuestros Comités.
4.- Escuela AEC de Líderes, que nace con la necesidad de cualificar al nuevo perfil de ejecutivos que van a demandar nuestras empresas y organizaciones para sustituir y revalorizar la posición de los antiguos Directores de calidad
5.- Responsabilidad Social, que es otra de las actividades que se han sumado a nuestro portafolio de actividades y a la que vamos a dar respaldo, impulso y solidez.
Como ves, tenemos un montón de ilusión, muchos proyectos y poco tiempo para aburrirnos.
El portal del Foro (www.quimicaysociedad.org) es la principal herramienta de comunicación con la sociedad.
Más de 400 profesionales se reunieron en el acto central del Día Mundial de la Calidad, organizado por la AEC.
Se suele afirmar que las personas son el centro de las organizaciones, pero a veces parece ser todo lo contrario. ¿Se motiva, se forma y se dirige bien a las personas?
Efectivamente, las organizaciones que comprenden la necesidad de captar, desarrollar y retener el talento mejoran su posicionamiento, puesto que incrementan su valor de negocio.
Por desgracia, en numerosas ocasiones se olvida este detalle: fomentar aspectos como la participación y la creatividad incrementa el compromiso de los profesionales con la organización y sus objetivos, permitiendo afrontar con éxito los problemas y reconociendo las oportunidades. Las empresas que siguen esta premisa se convierten sin duda en innovadoras, consiguiendo así una enorme ventaja frente a sus competidores en el mercado.
Además, no podemos olvidar el hecho de que todo profesional debe contar, a lo largo de su vida laboral, con un desarrollo profesional adecuado que permita disponer de las habilidades necesarias en cada momento, en función de las necesidades de la organización. En la AEC, somos conscientes de esta circunstancia y, a través de un amplio programa formativo, ofrecemos la oportunidad de potenciar y entrenar las habilidades necesarias, culminando además estas competencias con la obtención de un certificado profesional otorgado por nuestro Centro de Registro y Certificación de Personas de la AEC (CERPER), único Centro en España que lleva a cabo la certificación de personas basándose en los esquemas de la European Organization for Quality (EOQ).
¿Cómo se llevan en España las áreas de control, aseguramiento y fomento de la calidad total en las empresas, especialmente en nuestro tejido empresarial de pymes?
La calidad es un requisito indispensable en cualquier empresa u organización. No prestarle la necesaria atención supone el fin, pues sin calidad es imposible competir en los mercados actuales. El hoy de la calidad es un cambio permanente basado en cumplimiento de requisitos, calidad orientada a gestión por procesos y la mejora, extendida a toda la organización y con el foco en el cliente.
¿Y en el sector público? ¿Se puede trabajar adecuadamente con unos líderes políticos o con un alto funcionariado ineficientes?
Por supuesto que se puede aunque soy un convencido de la competencia y capacidad de nuestros funcionarios. En cuanto al componente político, ciertamente es diferente, ya que sus directrices pueden venir de profesionales con una cualificación y un entrenamiento diferente al de los empresarios convencionales y, por desgracia, en el momento actual también es diferente su prestigio profesional. Pero trabajar con ellos se puede y nuestra obligación como Asociación debe ser aportar también aquí toda la ayuda que nos sea posible prestarles. De hecho, por ese motivo nuestro Centro de Registro y Certificación de Personas de la AEC (CERPER) ha puesto en marcha una nueva certificación profesional para los Directivos Públicos Profesionales. En concreto se han iniciado las actividades que permitan la certificación, registro y emisión de estos certificados.
Este proyecto parte de la Fundación para los Compromisos de Calidad y surge de la necesidad de establecer las competencias clave de los profesionales que ocupan cargos directivos y de gestión en entidades públicas.
La Fundación ostenta la propiedad intelectual de este esquema de certificación que se basa en seis Habilidades Esenciales de Alta Dirección (HEADs), y la AEC va a llevar a cabo el proceso de certificación de la figura del DPP (Directivo Público Profesional) de manera eficaz y bajo criterios de confiabilidad e independencia.
¿Cuáles son los contactos de la AEC con organizaciones similares en Europa e Iberoamérica?
Prácticamente desde su fundación, la AEC mantiene habitualmente relaciones institucionales con organismos públicos y privados comprometidos con la difusión de la calidad. En el ámbito europeo, cabe destacar que la AEC es el único miembro de pleno derecho en España de la European Organization for Quality (EOQ), lo que le permite estar en contacto permanente con las asociaciones europeas similares a la propia Asociación. Dentro de la EOQ, la AEC ocupa además una de las vicepresidencias de la entidad paneuropea.
La Asociación ha mantenido siempre una estrecha relación con Iberoamérica, siendo además desde hace bastante tiempo ONA de la Fundación Iberoamericana para la Gestión de la Calidad (Fundibeq). Actualmente estamos en plena elaboración de diversos proyectos en varios países iberoamericanos en materia de formación y certificación, proyectos que esperamos incrementar en un futuro próximo.
Para finalizar, si nos lo permite, algunas preguntas de tipo personal ¿Por ejemplo, cuál ha sido el último libro leído?
Ahora estoy leyendo mucho sobre neurociencia: he repasado a Antonio Damasio, que me encanta como escribe y estoy disfrutando a Elkhonon Goldberg . Si no lo habéis descubierto os recomiendo un libro suyo que se llama La paradoja de la sabiduría: cómo la mente puede mejorar con la edad que, como te imaginas, es un tema que me afecta directamente.
¿Qué proyectos personales tiene en este momento y qué retos personales se plantea?
Estoy inmerso en la publicación de mi nuevo libro, Tú eres tu coach, que estará en los anaqueles de todas las librerías para que os lo podáis comprar estas Navidades. Y estoy trabajando mucho en temas de coaching y comunicación, dando clases y conferencias a mansalva, metido hasta dentro en la dinámica de la AEC, pensando en un nuevo libro…¡y acabamos de mudarnos de domicilio! Como ves, estoy bastante entretenido. ¡Menos mal que mis hijas son mayores y en vez de demandar, ayudan!
Redacción Madrid
Más información:
www.aec.es