Entrevista a Paco Muro

Entrevista a Paco Muro

diciembre 17, 2010 Desactivado Por inQualitas
Paco Muro
Paco Muro
Presidente ejecutivo de Otto Walter España, S. A.
«Hay un 38% de directivos que gestionan con poco criterio y las consecuencias de su mala gestión son muy graves»

Francisco Muro Villalón es uno de los consultores y conferenciantes españoles de referencia en los ámbitos de motivación, ventas y dirección. Colabora habitualmente en medios y foros económico-empresariales: Expansión, Banca & Finanzas, Cinco días, Gaceta de los negocios, Intereconomía radio y TV, Harward-Deusto, Instituto de Empresa, ESADE, San Pablo-CEU, Congreso Mundial del Talento, etc. Ha escrito los best-sellers El Pez que no quiso evolucionar, Ir o no ir y El Arte de la Prudencia Profesional, traducidos a varios idiomas, y es coautor de El Gran Secreto de la Motivación; gracias a los cuales es uno de los autores españoles de libros de gestión con mayores ventas. Diplomado y Master en Marketing, preside el grupo de consultoría Otto Walter, líder en España en mejora de comportamientos profesionales de directivos y comerciales. Durante los últimos diez años ha realizado el más extenso conjunto de estudios sobre los comportamientos de jefes y empleados en España, con doce completas investigaciones, en las que han participado miles de profesionales, y que hoy son de referencia en seminarios y escuelas de negocios.
“¿Ha superado la alta dirección la prueba de la crisis?” es el título de la jornada que APD (Asociación para el Progreso de la Dirección) ha organizado, junto a la consultora Otto Walter, el pasado 14 de diciembre en Barcelona. A grandes rasgos, ¿cuál sería su respuesta?
En los momentos de adversidad es cuando más se nota la diferencia entre hacer las cosas bien y la mediocridad. En los tiempos de abundancia los boyantes resultados enmascaran la mala gestión. Los mandos han manifestado que un 62% de sus altas direcciones sí están, en general, a la altura de las circunstancias, por tanto la mayoría demuestra que sí se puede mantener e incluso incrementar el prestigio directivo ahora, y que la crisis y el entorno difícil no es motivo para no dirigir bien. El 38% que ha resultado suspendido no tiene excusa, más parece que esta crisis está dejando ver las carencias que ya tenían antes.
Ustedes se basan en una encuesta realizada a cerca de 600 mandos intermedios y profesionales cualificados, en empresas medianas y grandes de toda España. Les han preguntado sobre la alta dirección y el 38% de los mandos superiores han sido suspendidos. ¿Cómo hay que interpretar esto?
Por un lado creo que el 62% que mantiene el tipo merece un reconocimiento de todos, empezando por sus equipos. Pero un 38% de directivos que gestionan con poco criterio es una barbaridad, son demasiados en estos tiempos, porque las consecuencias de su mala gestión son muy graves: pérdida de empleos, cierres de negocios, aumento de la morosidad, etc. Si tienes un puesto de dirección y no sabes dirigir lo menos que se puede exigir es que aprendas, o al menos que lo intentes, pero tenemos demasiados directivos que se conforman con gestionar de forma intuitiva, como si la dirección no fuera un trabajo de alta responsabilidad y ¡bien remunerado!
El dato es muy preocupante, ¿acaso resulta que durante la época de vacas gordas no han aflorado las maneras equivocadas de desempeñar la gestión o, en ocasiones, los casos de manifiesta incompetencia?
Cuando entra mucho más dinero del que sale y tenemos un mercado de demanda en el que hay clientes y dinero por todos lados no hace falta nada del otro mundo para obtener resultados. Queda claro ahora que en más de la mitad de las empresas esto ocurría a pesar de cómo se hacían las cosas, pero los brillantes resultados cegaron a muchos haciéndoles creer que eran mejores directivos de lo que realmente eran.
Fijémonos en el presente, ¿la alta dirección de nuestras empresas está hoy a la altura de las circunstancias?
Creo que tenemos los mejores empresarios y directivos de la historia. Posiblemente si hubiéramos realizado este estudio en la crisis de los noventa el porcentaje de los que están a la altura hubiera sido mucho menor. Que aún haya demasiados que no parecen enterarse de qué va esto no debe hacernos obviar que sí tenemos mucha calidad directiva, aunque como se ve en la investigación, con muchos errores básicos que hay que mejorar.
Entrando a particularizar los diferentes ámbitos de su estudio, ¿Cómo perciben los aciertos y fallos en la dirección los mandos intermedios? Empecemos con el aspecto de las RR HH., en “Cercanía de la alta dirección y comunicación, “Calidad de dirección de personas” “Escucha de los subordinados o colaboradores”, “Alineación de mandos intermedios” o “Ajustes de plantilla”.
Cuando hemos entrado en el detalle de la actuación de la alta dirección encontramos que apenas un cuarto de los mandos afirma que sienten que hay un proyecto de futuro, a largo plazo, o que no saben si la dirección tiene consciencia de cómo se siente la base. Hoy hay que gestionar fundamentalmente dos aspectos dentro de la empresa, el dinero, por supuesto, y las emociones. El dinero es limitado y hay lo que hay, pero la energía del equipo sí es un elemento que se puede apagar o promover en función del trato, de los mensajes y de la calidad de las decisiones y la coherencia que se transmita, y viendo los resultados del estudio parece que los mandos altos están tan orientados al dinero que se están olvidando de cuidar un factor clave para salir adelante: las personas.
Esto se manifiesta por ejemplo en los ajustes de plantillas. Los mandos intermedios han demostrado que comprenden bien que haya que hacer recortes si ya no hay sitio para todos, y que es deber de la alta dirección ajustar la plantilla para garantizar la solvencia y supervivencia de la empresa, pero exigen que se haga con justicia e inteligencia. Y en la mitad de los casos no está siendo así. Se priorizan acciones cortoplacistas sacando a los más baratos o más fáciles en vez de a los que menos aportan. Se cometen fallos en las formas, mostrando clara deslealtad con gente que ha estado cumpliendo con la empresa durante decenas de años, y todo esto manda un mensaje muy potente a los que se quedan de lo que cabe esperar de esa empresa en el futuro.
Y en cuanto a “Cohesión del equipo directivo”, “Valentía y toma de decisiones” y “Visión estratégica y orientación al futuro”…
Aquí están los grandes puntos débiles que arroja la investigación. La mayoría de los equipos directivos no trasmiten unidad, y en cuanto al coraje y atrevimiento el resultado es aún peor, la mayoría de las altas direcciones pecan de indecisos o de lentos, ¡con la necesidad que hay ahora de tomar decisiones valientes y rápidas! ¿Por qué cobran algunos tan altos sueldos si luego no están a la altura de sus cargos? ¿Es que se consentiría ese mismo rendimiento o nivel de desempeño a un repartidor, un soldador o un vendedor?
En su intervención en la jornada de APD usted remarcó la deficiente comunicación interna en muchas de estas empresas en las que se aprecia una alta dirección deficiente. ¿Puede exponernos cuáles son los errores más comunes y los remedios que proponen?
Para aprender, que al fin y al cabo es de lo que se trata ahora, porque lo hecho, hecho está, lo mejor que se podría hacerse es leer la amplia recopilación de aciertos y errores que se recogen en el estudio con espíritu autocrítico y preguntarse a cada paso ¿Esto lo podrían decir en mi empresa? ¿Esto puede estar pasando aquí? Y en función de las respuestas poner en marcha lo bueno que se puede hacer o corregir sin dilación los fallos que se detecten. Las mas de mil ideas que hemos recogido sobre lo que se está haciendo bien ahora y lo que no constituyen una fabulosa guía para cualquier directivo, ¡y gratis! Sólo hay que descargársela en nuestra web, www.ottowalter.com y “autoexaminarse”.
Podría resumirnos los que más se han repetido en las respuestas de los encuestados.
Cada uno verá por sí mismo los resultados y dejo que el lector del estudio encuentre aquel aspecto que más pueda sorprenderle o afectarle. Pero si tengo que destacar las respuestas que a mí más me han llamado la atención sobre errores que se están cometiendo ahora. Me quedo con la gran cantidad de mandos que manifestaban que desde sus altas direcciones les transmitían angustia, presión negativa, desmotivación, desánimo… ¡Los propios jefes son los generadores de esto cuando se supone que deben ser los líderes de todo lo contrario!
En España tenemos varios retos de cultura empresarial pendientes, vamos mejorando pero aún queda camino que andar. Entre ellos está la calidad de dirección de equipos, es algo que preocupa a todos, pero pocos actúan en serio para mejorarlo. Las grandes empresas sí lo trabajan, pero somos un país de pymes y ahí la cosa cambia radicalmente. En este segmento ya son pocos los directivos que se forman en temas económicos o en inglés, pues no digamos en programas de alto nivel de dirección y liderazgo. Lo vemos cada año en nuestros Programas Executive, el porcentaje de directivos y empresarios de empresas de menos de 100 trabajadores que acuden a nuestros Ciclos de Desarrollo es del 1% respecto a los de grandes compañías. Y eso que en el caso de las pymes la decisión de formarse no es iniciativa de un departamento de recursos humanos, basta con la voluntad del propio ejecutivo.
Usted lleva ya un largo recorrido en el asesoramiento empresarial, después de trabajar en diversas empresas españolas y multinacionales empezó en el campo de la consultoría en 1992 y hoy su grupo de consultoría es líder en la especialidad de mejora de comportamientos profesionales. ¿Cuál es su visión personal de los problemas expuestos?
Llevamos diez años realizando el mayor conjunto de investigaciones sobre Management que se ha hecho en España. Hemos analizado qué esperan les jefes de los colaboradores y viceversa, las conductas más irritantes de los directivos y las actitudes nocivas de los empleados tóxicos, las razones para permanecer en una empresa, o esta última encuesta que presentamos en la jornada de APD. Nuestro objetivo es tratar de concienciar y orientar a la masa directiva para que se conciencie que hoy la dirección de personas es una especialidad profesional en sí misma, que no se puede aprender antes de hacer, pues uno empieza a dirigir equipos como buenamente pude pero cuando ya tiene una cierta experiencia para poder comprender las diversas de situaciones y problemas que conlleva, hay que prepararse, hay que formarse para saber reconducir los propios comportamientos y convertirlos en instrumentos de liderazgo. La buena dirección tiene herramientas, criterios esenciales y principios básicos, y si no se conocen éstos lo fácil es ejercerse de forma inadecuada, es como pretender conducir un fórmula uno con los conocimientos de un pequeño utilitario.
Para finalizar ¿puede hablarnos un poco de Otto Walter?
Somos una consultora especializada que tenemos como misión hacer que mejoren los resultados económicos y motivacionales en las empresas actuando en un campo muy concreto, haciendo que mejoren los que en la empresa viven de la calidad de trato y comportamiento, esto es, los que dirigen y los que venden. Los que dirigen porque por su forma de hacer, de mandar, delegar, etc., marcarán la diferencia y lograrán mejor rendimiento, energía, proactividad y motivación en el equipo. Y los que venden porque más allá del producto y el precio, la calidad de los comportamientos comerciales de los que atienden a los clientes, sean vendedores, postventa o dependientes serán los que logren vender más y mejor.
Y ambas cuestiones hay que aprenderlas cuando ya se tiene experiencia suficiente para reubicar los propios comportamientos. Para ello utilizamos el método Otto Walter, de asombrosa eficacia, práctico y con resultados tangibles. Este desarrollo lo realizamos un equipo de consultores veteranos, todos con más de quince años de experiencia en dirección y ventas en diversas compañías, y preparados intensivamente para dirigir tanto los medidos Programas OW como para realizar Asesoramiento y Coaching individual para alta dirección.
La mayoría de las empresas medianas y grandes de España están entre nuestros clientes y hemos ayudado a mejorar a más de 25.000 profesionales en los dieciséis años que llevamos en el mercado, y nos sentimos orgullosos de habernos ganado ser la consultora más recomendada del país, porque es la mejor medición posible del trabajo bien hecho y de nuestro permanente compromiso con la calidad y la utilidad.
Más información:
www.ottowalter.com
Otto Walter
Francesc Ribera